Proyecto de emprendimiento escolar de la Institución Educativa Técnica María Auxiliadora. Docente: María Elisa Jaramillo. Duración: 4 semanas.

Guaitarilla, Nariño, tiene vocación agrícola. Familias cultivan calabaza, maíz y papa, y producen leche y derivados. Sin embargo, los productos se venden en estado natural, con poco valor agregado.
Este proyecto vincula la escuela con el entorno productivo local. Busca que los estudiantes aprendan a planificar, elaborar y comercializar un producto, fortaleciendo su sentido de pertenencia y habilidades emprendedoras.
Características, beneficios y transformación de la calabaza y el queso como productos locales.
Preferencias de la comunidad educativa para identificar la viabilidad de comercialización.
Diseñar marca, calcular costos, elaborar presupuesto y organizar el proceso productivo.
Producir y comercializar el dulce en la feria institucional, registrando y evaluando resultados.
En Guaitarilla, la calabaza se cultiva aprovechando terrenos con tamo o restos de trigo en descomposición, que aportan materia orgánica al suelo. Se siembra directamente con sus semillas.
La planta tarda entre 3 y 5 meses en producir fruto. Puede aparecer sola si quedan semillas en la tierra tras la cosecha.


Dibujo de un estudiante de grado tercero representando la planta de calabaza con sus frutos.
Se extraen semillas de una calabaza madura y sana.
Se siembran directamente en la tierra y se cubren.
En 5 a 10 días la semilla germina y nace la plantita.
La planta crece con hojas grandes y tallos que se extienden.
Aparecen flores amarillas y después se forman las calabazas.
Después de 3 a 5 meses, la calabaza está lista para cosechar.

La calabaza es un alimento muy nutritivo, bajo en calorías y rico en vitaminas, minerales y antioxidantes.
A (betacaroteno), C y E: favorecen la vista, la piel y las defensas.
Potasio, magnesio, hierro y zinc: esenciales para músculos y sistema nervioso.
Fuente de proteínas, grasas saludables, hierro y magnesio.

Estudiantes de grado tercero con los productos base para elaborar el dulce: calabaza y melón.
Lavar bien la calabaza, pelarla y retirar las semillas.
Cortar en trozos pequeños y cocinar en agua hasta que estén blandos.
Añadir panela, canela y clavo de olor al gusto.
Cocinar a fuego medio revolviendo hasta espesar. Dejar enfriar y acompañar con queso campesino.

Proceso de elaboración: lavado, pelado, retiro de semillas y producto terminado con queso campesino.

Queso campesino de la región, el acompañante elegido para el dulce de calabaza.
Se encuestó a estudiantes, docentes y padres de familia. Los resultados fueron muy favorables: 95,71% compraría el dulce y el 100% lo recomendaría.
71,43% prefiere vaso pequeño.
82,86% pagaría $2.000 por porción.
90% compraría en la feria institucional.
Encuesta aplicada a estudiantes, docentes y padres de familia para conocer las preferencias de consumo del dulce de calabaza.

Logotipo del emprendimiento: «Del campo a la feria: Dulce de Calabaza — ¡Tradición que nos une!»
«Del campo a la feria, sabor de maravilla; dulce de calabaza hecho en Guaitarilla. ¡Pruébalo, cómpralo y llévalo... una delicia que maravilla!»
Costo por porción: $1.414. Precio de venta: $2.000 (5 oz) y $3.000 (8 oz).
Cartel de promoción del producto con precios y eslogan del emprendimiento escolar.

Producto final empaquetado en vasos con etiqueta personalizada del emprendimiento.
Estudiantes y padres de familia organizaron grupos de trabajo. Los estudiantes lavaron y cortaron la calabaza; los padres realizaron la cocción, siguiendo normas de higiene.
En la feria institucional, los estudiantes atendieron clientes, promocionaron el producto y registraron ventas e ingresos. Se evidenció alto compromiso y trabajo colaborativo.
El emprendimiento escolar fortalece competencias en Matemáticas, Lenguaje, Ciencias Naturales y Educación Artística.
Proyecto desarrollado en la Institución Educativa Técnica María Auxiliadora, Guaitarilla, Nariño. Docente: María Elisa Jaramillo · Grado Tercero · 2026.